domingo, 20 de marzo de 2016

FICCIÓN: 10 Lugares de Orihuela en donde pasar auténtico terror: 3. El piso de la calle de Las Mantillas


Aún estaba pensando en lo dramático que debía haber sido para el sujeto que me contó el testimonio que me sirvió como base para una de las entradas anteriores sobre los hechos que le habían sucedido en su piso de la calle Overía cuando a través de Facebook me han llegado más testimonios de otros hechos inexplicables similares ocurridos en calles que se encuentran bastante cerca de la calle mencionada.

Resulta que en la calle de Las Mantillas, perpendicular a la calle Overía, en una de las viviendas que hay allí, un vecino de esa calle tuvo que abandonar su casa porque ya no aguantaba más.

Todo empezó con un inocente cambio de lugar de uno de los ventiladores de la casa.
Se encontraban distraídos él y una amiga charlando tranquilamente junto a un ventilador de esos de tipo cuadrado con dos patas cuando descubrieron para su asombro que en apenas unos instantes, sin percatarse de ello, el aparato había variado su posición inicial. Aunque este hecho no implica nada grave y ustedes podrían decir que el movimiento se podría haber producido por la trepidación en el funcionamiento normal del ventilador, dejen que les siga contando.


Los días siguientes, se sucedieron sin ningún contratiempo a relatar, pero pasado algo más de un mes sucedió la segunda cosa extraña que esta ya empezó a mosquearle.

Resulta que por motivos no aclarados tuvo que marcharse durante un lapso de tiempo de la vivienda, como una semana. Al regresar, y al poco rato de dejar la maleta y sus cosas apiladas en cualquier parte, escuchó a lo lejos un ruido fuerte de algo cayendo sobre el lavabo. Se acercó para investigar y descubrió el grifo abierto, vertiendo agua y el enorme espejo del cuarto de baño sobre el suelo que milagrosamente no se había roto, la alcayata intacta en la pared y sin ninguna explicación aparente de la caída tan extraña sufrida por el espejo que conservando en perfectas condiciones su sujeción parecía más bien haber sido empujado por una mano invisible para llamar la atención cayendo posiblemente sobre el grifo.
Es la única explicación que pudo encontrarle.

Hasta hora, hechos que podrían tener una sencilla explicación lógica que tan sólo produjo una sensación de débil extrañeza sobre mi testigo.

Pero lo que ocurrió a continuación fue lo que provocó su espanto y que muy asustado decidiera alejarse de la vivienda para siempre.


Me cuenta, que una de las noches en que trataba de dormir, sintió como algo le sujetó uno de los pies. Inclinó la cabeza y se topo cara a cara con el verdadero misterio ya que sin verse con total claridad, pudo sentir unas manos que le acariciaban el tobillo. Cuando consiguió acostumbrar un poco los ojos a la oscuridad no absoluta de la noche, ya que entraba un poco de luz del exterior, pudo divisar una especie de forma, una silueta humana que se atrevió a identificar como el cuerpo de una mujer que se entretenía moviendo la ropa de la cama y tocándole los pies.

Él se asustó más y con el miedo metido en el cuerpo, se arropó creyendo que eran imaginaciones suyas producidas por la autosugestión, pero algo le volvió a estirar de la sábana dejándolo destapado. Eso se produjo por dos ocasiones consecutivas. El se tapaba y lo que fuera eso, le destapaba.


Encendió la luz y no observó nada inusual, allí no había nadie físicamente.

Trató de conciliar el sueño y vencer el miedo provocado por la situación y de repente sintió como si alguien se acostara junto a él notando en todo su esplendor como el colchón cedía bajo el peso de algo invisible que lo atemorizó. Además de una sensación fría que le recorrió toda la espina dorsal al sentir junto a su cara en la almohada unas arrugas inexplicables que se habían producido como si alguien se hubiera atrevido a apoyar su cabeza junto a la suya.

Eso fue lo último que recuerda, pues, ya jamás volvió a dormir en aquel lugar.


Esto nos lleva al siguiente paso en la investigación.

Tenemos 4 testimonios que coinciden en una zona en donde se han experimentado fenómenos inexplicables de distinto tipo y consideración.

Esto es:

-En la CALLE MANTILLAS
-En la CALLE OVERÍA
-En JARDÍN INGENIERO JUAN GARCÍA
-En CAMINO/TRÁNSITO SAN PEDRO

Marquemos en el mapa la zona caliente en donde no habrá más remedio que seguir investigando y hablar con más testigos.



Esta zona y las colindantes, sufrieron en marzo de 1829 la sacudida de un terrible terremoto que causó la destrucción de parte del antiguo convento de la Trinidad. Las víctimas se las pudo contar por cientos en este lugar y en el resto de Orihuela.

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