sábado, 26 de marzo de 2016

El misterioso pero hermoso Ídolo de Orihuela


Pepe el Faja dedicaba los minutos a realizar su tarea cotidiana.
En la ladera del monte San Miguel, a pocos pasos de él le pareció ver un pedrusco con forma extraña que rápidamente le llamó la atención.
Se agachó y se puso a mirarlo lo más detenidamente posible.
Le resultó curioso que con su naturaleza de canto rodado se encontrara por aquel paraje.
A sus ojos no expertos pero atentos, había algo en aquella piedra tallada que le hizo pensar que alguien en Orihuela se sentiría muy satisfecho de conseguirlo.
Pero José Ruiz Mateo, no era un hombre ambicioso y despiadado, sino más bien todo lo contrario, un honrado trabajador noble y dispuesto a todo por el bien de contribuir a la cultura de su ciudad.
Así que inmeditamente lo donó al ayuntamiento de Orihuela.

Se celebró un acto al que asistieron personas célebres y expertos en la materia. José acudió con su familia.
En el acto se le hizo un reconocimiento al autor del hallazgo.

Los expertos determinaron que este ídolo de piedra estaba realizado en piedra caliza con tendencia elíptica y tallada con unos llamativos y enigmáticos surcos.

Posiblemente proceda de un yacimiento de la Edad de Bronce cercano al Llano de San Miguel. El antiguo poblado que existió bajo el emplazamiento en donde se encuentra el actual Seminario Diocesano.

Los prestigiosos arqueólogos Emilio Diz y Silvia Yus lo han datado entre el 1300 y el 1000 antes de Cristo.

Seguramente estemos ante la única pieza de estas características encontrados en la provincia de Alicante.

Y no hay que olvidar que perteneció a las gentes que poblaron las tierras en donde hoy se asienta Orihuela hace más de 3000 años.

El ídolo representa un misterio total, ya que se desconoce su significado y su utilidad. También resulta chocante el simbolismo que tienen los grabados que lo adornan.
Fijándonos en estos grabados se puede apreciar una especie de forma humana de gran cabeza con pequeñas piernas y brazos. La cabeza está adornada con un tocado con dos cuernos.

¿Es quizás la representación más antigua que tenemos por estos lares del señor de todos los males o no es más que una figura que alguien talló para venerar a un determinado dios o personaje famoso de aquella época?

Algunas nuevas teorías arrojan algo más de luz o más incertidumbre al interpretar que la figura debe verse de forma horizontal, no vertical como se había hecho hasta ahora.



De esta nueva forma de mirarlo se puede comprobar una enorme similitud con un ojo humano.

El ojo, en culturas arcaicas ha servido para representar el símbolo espiritual del ojo que todo lo ve, el que nos vigila.

Otra interpretación más osada es la que hace Julio Asunción, que interpreta en esta hermosa y distinguida figura un arma ritual, una especie de maza de piedra con dos escotaduras en donde según él, se ataría dicho objeto a un mango para servir como un arma que se habría utilizado en macabros sacrificios rituales de animales e incluso humanos. De esta manera, habría sido el mismo dios, representado en el ídolo, el que habría sido directamente el autor del sacrificio.

¿Tú qué opinas?

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