miércoles, 2 de diciembre de 2015

El milagro del Patio de Lourdes


Nos encontramos en el Colegio Santo Domingo de Orihuela. Concretamente en la parte interior más alejada del patio de Lourdes. El patio infantil donde se encuentra la famosa “Peña” que en mi niñez usábamos en los recreos como un tobogán gigante y que ahora esta vallado y que en su cima contiene la figura de una virgen.


Se encontraban 3 niños jugando junto a la montaña en la parte interior de lo que aparece en la primera fotografía. Detrás de la puerta que antiguamente no estaba así. No había ni muro, ni puerta.

Era una zona con tierra y de donde destacaban algunas piedras y trozos de columnas de un tamaño considerable.

Los niños que eran hermanos se entretenían entre risas y juegos inocentes. Ninguno de ellos podía presagiar lo que estaba a punto de ocurrir.

Cuando uno de ellos se había dado la vuelta, se escuchó un grito que atravesó la piel de sus otros 2 hermanos.

Inmediatamente dirigieron la mirada hacia el lugar en donde había sido proferido el grito y se encontraron con una imagen atroz.

Una enorme piedra había caído encima de su hermano más pequeño y estaba aplastándolo.

Sin saber cómo ni de donde, se acercaron prestos a ayudarlo para evitar el mal peor.

Con sus manitas pequeñas y sus deditos resbaladizos eran incapaces de levantar la roca que debía pesar una tonelada.

No había tiempo para buscar ayuda, pues era o intentarlo o ver como su hermanito podía sufrir un daño terrible.

Pero algo extraño ocurrió.

Como si una mano invisible los ayudara, los niños sintieron como si el peso de la piedra desapareciera bajo sus esfuerzos.

La roca fue levantada como si se tratara de una pluma y arrojada hacia el interior de la cueva con una fuerza inusitada.

Los niños se abrazaron a su hermano menor y lo sacaron de la zona y fueron a buscar ayuda.

Al final, todo quedó en un susto. Salvo, por el hecho de que cuatro pequeñas manitas fueron capaces de levantar una roca que ni siquiera un adulto hubiera sido capaz de levantar.

¿Fue el destino?, ¿O quizás algo o alguien invisible los ayudó en su titánica tarea?

Algún día os contaré que tiene de especial este patio del Colegio Santo Domingo.


TESTIMONIO REAL:


Éramos niños y nos quedábamos a comer a medio día en el Cole.
Fue muy poco tiempo.
Estábamos jugando y cogi un palo del suelo e iba metiendolo en todos lo agujeros de la montaña.
Según íbamos caminando al meterlo en uno me pareció que se abría una raja en la pared así q grite:

- ¡Mirad esto se va a caer! -

Y mi hermano mayor dijo que va y se acerco a tocarlo.
En cuando lo hizo se desprendió una roca enorme y créeme era muy grande.
Mi hermano pequeño quedo atrapado debajo perdiendo además varios dientes en el golpe. La roca lo cubría entero, la cabeza asomaba un poco por un extremo.

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