viernes, 22 de julio de 2016

Leyendas de Rojales y Formentera del Segura: El Carretero y el Borrego


No hay razón de que yo te diga que siendo niño contaba mi madre que había aquí en el pueblo un hombre al que le gustaba viajar a Torrevieja con su carro de melones.

Al llegar a Rojales, enfrente del cementerio, se distrajo con un borreguico que estaba en medio del camino.

Bajó del carro, miró a cada lado y como no lo veía nadie subió al animalico al carro.

Caminaron un buen trecho y el borrego, quien sabe si juguetón, tiró la alfalfa que iba comiendo.

El carretero se agachó para cogerla del suelo y dársela otra vez al animalico.

Pero como un niño con rabieta, el borrego repetía la operación una y otra vez, y así obligaba al carretero a detenerse, bajar de la carreta y recoger la mata para dársela otra vez al borrego.

-         Es la última vez, voy a subir ahí arriba y te voy a matar por todas las veces que me has hecho bajar.

El borrego parecía que se le reía pues unos dientes largos le enseñaba.

El hombre que ya estaba muy molesto, subió al carro y cuando ya tenía cogido al borrego para matarlo, el animal se puso a chillar y a escupir fuego por todos lados.

El carretero sólo acertó a empujarlo y echarlo del carro.

Cuando el hombre llegó a Torrevieja tuvieron que ayudarlo pues desde ese día dicen que enfermó.

Y que de su boca sólo salían estas palabras:


No has de coger
lo que no es tuyo
pues castigo yo intuyo:
que tendrás que correr.


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