jueves, 15 de septiembre de 2016

Las campanas de la torre de la Catedral del Salvador


Y diez años pasarán hasta que en Orihuela se vuelvan a oír las campanas...

Con esta frase se hizo célebre en nuestra querida ciudad el hecho de que durante 10 años, fuimos castigados a no poder hacer sonar las campanas por haber apoyado al bando perdedor en la Guerra de Sucesión.

Unas campanas que poseían vida y personalidad propia, pues los oriolanos habían aprendido a diferenciar según el sonido que saliese de la torre, si había festivo, funeral, riada o simplemente se estaba tratando de ahuyentar con un conjuro las tormentas que nos asolaban para que cayeran sobre los murcianos.

Cada una de las campanas recibe el nombre de una virgen y entre ellas destaca la mayor y más antigua de todas, la campana gorda, del siglo XVI, pues una imagen de San Miguel sobre ella, nos protege de todo mal.

Pero esto no impidió que los comuneros murcianos saquearan nuestra ciudad en el siglo XVI y destruyeran la catedral que era lo que más odiaban porque representaba el deseo de independencia de los oriolanos.

Por esta acción, recibieron los murcianos, el perdón de Carlos I.

Las campanas se dividen en varios tipos según su función:

Están las sacramentales que servían para anunciar eventos o ceremonias importantes.

La del conjuro que servía para ahuyentar las tempestades.

La campana gorda que era la mayor y que servía para protegernos de los males que pudieran asolarnos.

Horario: 
De martes a sábado de 10:30 a 14:30 y de 16:30 a 18:30 
Grupos de entre 5 y 20 personas acompañados de un guía.

Reserva de entradas en: 966743627



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