sábado, 23 de julio de 2016

Leyendas de Callosa: Venancio y el Farolico


Un joven pastor de nombre Venancio viajaba con el rebaño en busca de pastos frescos por la ladera de la sierra callosita, cuando se dio cuenta de que le faltaba uno de los animales que se había encaramado en lo alto de un pico escarpado que se eleva haciendo sombra a la ciudad.

Venancio que vio que la cabrica no podía salir, acudió en su auxilio, pero tuvo tan mala fortuna que perdió pie y cayó al vacío.

En la caída, se encomendó a San Roque con toda su fe y devoción.

Y antes de que su cuerpo golpeara contra el suelo, sucedió el milagro, pues una fuerza misteriosa lo posó sobre la superficie sin sufrir daño alguno.

El pastor, se sintió tan correspondido, que le hizo una promesa al santo, como agradecimiento, acudiría cada año a colgar un farol con luminarias en lo alto de aquel lugar en donde se había producido el milagro.

Al morir Venancio, sus descendientes continuaron la tradición.

Cada 5 de agosto, subían a rememorar aquel milagro acompañados de un enorme farol que encendían para que los habitantes de la Vega Baja supieran que la novena a San Roque había dado comienzo.

Hoy en día se sigue repitiendo la tradición, una comitiva parte desde la puerta de la Iglesia.

Un niño se disfraza de pastor y hace la representación de Venancio vestido para la ocasión.

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