miércoles, 27 de enero de 2016

FICCIÓN: 10 Lugares de Orihuela en donde pasar miedo: 5. Edificio La Caridad


En el periódico local THADER nº 79 del 2 de octubre de 1895 se publicó una noticia que hace referencia a un vecino de la zona que se quejó de haber escuchado a altas horas de la noche unos sonidos siniestros y de gran intensidad que hacían retumbar hasta el piso de la calle.

Hoy día se trata del Colegio Virgen de la puerta



HORROR OCULTO EN LA CASA "CARIDAD" DE ORIHUELA

El terror y el dolor pueden esconderse durante años, pero al final, casi siempre sucede algo que hace que éste aparezca de la nada para aclamar venganza.

La aparición de seres vengativos que vienen del más allá ha sido sufrida por muchas personas, que aseguran que han visto entes extraños y no identificados pidiendo venganza por todo aquello que no pudieron hacer durante su vida, normalmente finalizada de forma abrupta.

Durante el s.XIX y s.XX muchas mujeres sufrían embarazos no deseados o de los cuáles se avergonzaban por distintas razones. A veces, simplemente sucedía que no podían hacerse cargo de los niños y los abandonaban en lugares como conventos, centros de misericordia o las conocidas casas de caridad. Muchas veces las mujeres llegaban desesperadas y fuera de sí buscando ayuda en estos lugares. Apenas eran conscientes de sus posibilidades, simplemente se abandonaban a su suerte en aquellos lugares alejados del resto de la humanidad, sin control y lejos de las miradas. Es por eso que a veces esos lugares se convertían en auténticos infiernos, donde mujeres y niños sufrían vejaciones más allá de lo que una persona es capaz de aguantar.

En España se han descubierto muchos conventos donde yacen cientos de cadáveres sin identificación, sin registro, ni documento alguno que explique la causa de la muerte. También, muy cerca de estos lugares, se han encontrado fosas donde se enterraron miles de niños y de jóvenes en terrenos de los conventos, internados, y de las "casas de Misericordia".

Estos temibles lugares, vestidos de piel de cordero, fueron los lugares donde cientos de mujeres y niños fueron maltratados y humillados hasta la muerte. Regidos por monjas, a cualquiera que no fuera puro e inocente, según la moral católica, como las jóvenes solteras embarazadas, se las encerraba de por vida y se les quitaba su hijo al poco de nacer. Durante muchísimos años, la Iglesia Católica custodió estas instituciones represivas, privó de libertad, derechos y salarios a muchísimas mujeres que habían aparecido en esos lugares pidiendo ayuda.

Muchas de ellas estuvieron encadenadas a trabajos embrutecedores, castigos y abusos físicos hasta su muerte, igual que sus hijos, que, producto del pecado, eran obligados a crecer en un régimen peor que carcelario, a la merced del sadismo y crueldad extrema de los religiosos.

Durante años a sacerdotes y caciques se les permitía tener servidores dóciles para los trabajos más duros y para sus peores aberraciones. El padre Noël Reynolds confesó haber abusado sexualmente de docenas de niños. En la época, denunciar una violación en esas condiciones, significaba palizas y castigos, que tenían la certeza de que sólo la posesión diabólica sería capaz de tentar el santo celibato y la castidad.

Las mujeres y niños se pasaban años encerrados bajo llave y bajo medidas extremas de seguridad, solo trabajando hasta la extenuación y obedeciendo. Algunos lo intentaron, pero en una sociedad donde había soplones que alertaban a la policía, su huida abocaba al fracaso.

En los años 60 y 70 del siglo XX, en instituciones religiosas había mujeres que habían sido ingresadas por sus maridos para solventar un fracaso matrimonial, también. Las mujeres casadas no podían trabajar, administrar su patrimonio ni su herencia. También las había que fueron ingresadas en la adolescencia por padres severos.

Las hermanas de la Misericordia, orden religiosa católica afincada en varios países y que estuvo presente también en España, rigieron los conventos investigados por las denuncias por abusos sexuales, físicos y psicológicos a niños y mujeres bajo su custodia.

Todas esas almas quedaron dañadas para siempre, y ahora, el lugar en donde estaba alojado el centro de Misericordia de Orihuela, todavía se cree que esas almas en pena vagan pidiendo misericordia, y, sobre todo, venganza. En las antiguas salas de castigo aún se pueden oír los gritos de dolor de mujeres de las que abusaron años y años ¿Cómo fue posible que hubieran tantos abusos ocultos durante tantos años y nadie fuera capaz de denunciarlos? La falta de escrúpulos morales y éticos de la Iglesia Católica hizo estragos en muchas generaciones de mujeres desprotegidas, que sólo querían un buen lugar para sus hijos. A cambio obtuvieron humillaciones y torturas. ¿Ha llegado ya el momento de la venganza?


ACTUALIZACIÖN:

El 12 de Noviembre del año 1902, apareció la noticia en un periódico local de que se habían encontrado restos humanos en este lugar.






MARINA RODRIGUEZ



* El autor del Blog de fuerte y arraigada educación católica no comparte lo que la periodista ha publicado en este artículo. Pero tratándose de un Blog abierto a una participación libre ha decidido no censurar dicho artículo.

FUENTE:
LA VOZ DE LA COMARCA Nº 9, 12 Noviembre 1902

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